La Batalla de Valle de La Pascua.
LA BATALLA DE LA PASCUA. 25 DE MAYO DE 1814.
Uno
de los más memorables combates acaecidos en suelo patrio durante la Guerra
Nacional de Independencia, se conmemoran 206 años de la heroica Batalla de
Valle de la Pascua (25-05-1814) acontecimiento acaecido en el Caño de La Vigía,
cundo las tropas del general Pedro Zaraza y los pobladores de Valle de la Pascua vivieron un infernal
asedio de cinco días a manos del ejército realista, y casi sucumbieron a causa
del hambre y la sed. Hay quienes señalan que el acontecimiento no pasó de ser
una simple escaramuza, más, sin embargo, el parte que recoge los hechos deja
sin fundamento esta falsa premisa.
Aunque
la lucha como tal se desarrolló en el Caño de la Vigía, también en el llamado
“Alto de la Laguna” (hoy Parque Laguna del
Pueblo, al este de la ciudad, en
la salida hacia Tucupido) se desarrolló parte de la batalla, cuando los
realistas tomaron militarmente la fuente de agua, para rendir logísticamente por la sed a los patriotas
dirigidos por los oficiales, hermanos Pedro y Lorenzo Zaraza Manrique, hasta
que el general Manuel Piar actuó salvando la causa de los patriotas, derrotando
al comandante canario Bartolomé Martínez, quien estaba secundado por el
capitán, natural del pueblo de Espino, Juan José Rondón Delgadillo, a sazón,
para ese entonces, defensor de la
bandera del Rey de España.
Un
providencial aguacero y la audacia y valor de dos patriotas que fingieron desertar, y la llegada
“milagrosa” del general Manuel Zaraza, junto a Julián Infante Mejías, Leonardo Infante Álvarez,
José María Zamora Rengifo, José Ignacio García, Salomón Calderín, Lorenzo
Belisario, Pedro Saldivia, Cipriano Celis, Manuel Piar, los hermanos Ledezma,
entre muchos otros, fuero los héroes de aquella épica jornada, en la que , Lorenzo
Zaraza – hermano de Pedro- y sus dos hijos, Eugenio y José Antonio, ofrendaron
sus vidas.
Todo
se remonta al 20 de mayo de 1814, cuando el nefasto Lorenzo Figueroa
(Barrajola), Justicia Mayor de Tucupido. – quien en enero de 1815 ordenaría el
fusilamiento y desmembramiento de José Félix Ribas-, y Juan José Rondón, el
héroe de Pantano de Vargas, entonces en el bando realista, Bartolomé Martínez,
de San Rafael de Orituco, para vengar las derrotas que el “Taita” Zaraza les
había ocasionado semanas antes.
Zaraza,
acantonado con 300 hombres en Valle de
la Pascua a la espera del general
Piar para ir al encuentro de Bolívar, se entera del avance de Bartolomé
Martínez sobre la pequeña villa. Desoye los consejos de su hermano Lorenzo,
segundo en el mando, de evitar la confrontación y de ir más bien, al encuentro
del general Piar. Ante la inminencia de un ataque de enemigo, Zaraza ordena
atrincheramiento y la fortificación de su tropa.
Soldados
y hombres, mujeres y niños vallepascuences cavaron largas trincheras para la
defensa.
No
hubo ataque ese día ni la noche del 20 de mayo. El enemigo se limitó al acecho
y a espiar los movimientos de los patriotas. El día siguiente, a las 8 de la
mañana, por el viejo camino de Los Bálsamos-Mamonal, hoy zona urbana
vallepascuence, irrumpió el ejército realista. Dos mil hombres del ejército de
Boves al mando de Bartolomé Martínez y la tropa de Juan José Rondón, que se le
sumó en el sitio, cargaron sobre los 300 patriotas que defendían la pequeña
villa.
Fueron
repelidos con arrojo y valentía. El enemigo acusó numerosas bajas, pero entre
las pérdidas patriotas se inscriben los nombres de Lorenzo Zaraza Manrique y sus
hijos. Eugenio y José Antonio Zaraza Ruiz, muertos cuando defendían una
trinchera que estaba a punto de caer en manos enemigas, también muere doña
Jacinta Ruiz de Zaraza, quien enterada de la muerte de su esposo y dos de sus
hijos, “con la sorpresa de la funesta noticia, corrió desolada hacia el trágico
lugar y una bala le atravesó el pecho, y
murió también”… “Ese hermano (del General Pedro Zaraza), los dos sobrinos y su
cuñada… murieron defendiendo a la Patria en Valle de la Pascua en mayo de
1814…”
Volviendo a los hechos, Bartolomé Martínez
cambia estrategia. Ordena el alto al fuego, sitiar el pueblo y quemar los
alrededores. Además, bloquea los accesos al caño de La Vigía, fuente de agua
por muchos años para los
vallepascuences. Después de más de tres
días de combate, de asedio y fuego, la situación es desesperante. El hambre y
la sed están por vencer a los sitiados.
Zaraza sigue a la espera de Piar, que nunca llega. Ya es 23 de mayo. Un
providencial aguacero revive el espíritu patriota. El agua llena las fosas de
las trincheras y de allí beben guerreros y pobladores. Pero el hambre es otro
enemigo a vencer. La salvación es Piar, pero no hay forma de avisarle. Ante la
emergencia, surge un audaz plan de vida o muerte. Los capitanes José Ignacio
García y Salomón Calderín, en plena noche, simulan una deserción y llegan hasta
el frente enemigo. Bartolomé los
Martínez los recibe, ansioso por obtener información que ayude al
aniquilamiento de los patriotas.
Los
capitanes claman por agua antes de hablar. Les dejan el camino libre hasta
Caños de la Vigía. Al trasponer la última
línea realista, espolearon sus monturas y tomaron rumbo
hacia el camino de Chaguaramal de Perales (hoy Zaraza), donde acampaba
Piar. El estruendo de un trabuco avisa a
los sitiados el éxito de la operación. Entonces vino lo más difícil, encontrar
a Piar, quien ya había tomado otro camino hacia Valle de la Pascua. Veintidós
leguas (110 km) , cabalgaron García y Calderín hasta Chaguaramal de Perales ese
24 de mayo. En horas de la tarde del mismo
día, tras recorrer seis leguas de regreso, contactan a Piar en el sitio
de Camoruco.
A marcha forzada durante toda la noche, el
ejército patriota se encamina hacia Valle de la Pascua. Al amanecer del día 25,
Piar arriba al sitio de los Morrocoyes (cerca de Tucupido), con una tropa
agotada. Escoge a 200 de sus mejores jinetes y a 200 soldados de infantería,
que montan en las grupas de los caballos, y sigue la marcha, ordenándola al
resto de la tropa reunírsele en Valle de la Pascua.
En
horas de la tarde Piar y sus hombres están en el alto de La Laguna. Zaraza ya
conocía la buena noticia y está listo para el combate. Piar ordena ataque
contra el enemigo. Zaraza ataca por el flanco izquierdo, destrozando a los realistas. Finalmente el ejército del
Rey huye en desordenada desbandada por la vía de Jácome. Con el triunfo de los
patriotas… terminaba la angustiante pesadilla en La Pascua, ya vendrían otros
rudos combates en suelo guariqueño y venezolano.
Hoy,
cuando se conmemoran 206 años de la heroica batalla, los vallepascuences, así
como las autoridades locales y regionales, recordemos al General Pedro Zaraza.
“El Taita”, cuya lanza segó la vida de Boves en la batalla de Urica
(05/12/1814), con Lorenzo Zaraza y sus
hijos Eugenio y José Antonio Zaraza Ruiz, con
José María Zamora Rengifo – vallepascuence nato- Julián Infante, Leonardo “El Negro” Infante,
Cipriano Celis, los Belisarios, los Ledezma, Pedro Saldivia, José Ignacio
García, Salomón Calderín, entre muchos otros, por solo nombrar los más cercanos
a nuestros gentilicio.
La
fecha como tal siempre se ha conmemorado por las autoridades municipales, y en
los planteles siempre es recordada, en el Archivo del Concejo Municipal
Infantino reposan las actas conmemorativas donde se recogen las actividades
realizadas en el Centenario (1914) y el Bicentenario (2014) de la histórica
acción bélica, en eta última entre otras actividades se realizó una sesión
solemne organizada por la Alcaldía y el Concejo, en la plaza Piar ( a un lado
del caño de La Vigía), donde actuó como orador, el abogado y locutor Luís Pérez
Guevara.
En
esta oportunidad a causa de la Pandemia
que asola al mundo, no se realizará ninguna actividad conmemorativa, ya habrá
tiempo…
Valle
de la Pascua, 25 de mayo de 2020
*UNESR-
Cronista de Valle de la Pascua //
AUTOR:
FELIPE
HERNÁNDEZ.
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