Palenque. Arichuna....
PALENQUE.
DONDE SE VIENE A MORIR.
Palenque es una población del Guárico
del llano alto central al este de la parroquia El Calvario, Municipio Miranda del Estado Guárico, caracterizada
por la presencia de gramíneas, árboles, arbustos y asociaciones de palma
llanera, (Copernicia Tectorum). Es un caserío que en la actualidad debe
andar por los doscientos (200) habitantes y más de sesenta (60) casas estimándose sobre la base del Nomenclador de poblaciones de Venezuela y el
Censo oficial de 1990.
Cerca de la China, vecindario
minúsculo que también tiene que ver con el área históricamente en estudio, así
como el ¿desaparecido?, El Coco, lugares
“dónde vas a morir” según la frase
título a un libro del desaparecido periodista, telegrafista, político y gran
amigo Luis Evaristo Ramírez, ( 1920 –
198?), quien estuvo detenido allí a raíz de la huelga de los telegrafistas
en 1930.
Palenque fue hato perteneciente al
General Félix Galavís, uno de los prohombres del gobierno gomecista, oriundo de San Antonio del Táchira,
donde nació en 1877 y murió en Caracas
en 1941.
EL
PRESIDIO AL AIRE LIBRE DE PALENQUE.
No fue un inmueble propiamente tal,
sino barracas techadas con láminas de zinc, sobre columnas de troncos de palma
llanera, sin paredes, cuyo espacio lo ocupaban varias cintas de alambre de púas
no muy espaciadas entre sí. El Coco es descrito por Luis Evaristo Ramírez: “una
especie de pueblos de casas improvisadas, viejos ranchos y galpones de zinc con alambradas”. (Ramírez, 1977.80). El calabozo era “un
largo cañón de zinc y varias hileras de alambradas de púas en lugar de paredes. El techo de dos aguas
por sobre alambradas hasta casi un metro del suelo. (Ibídem). Al final el
lugar para los presos, viejos y al aire
libre, pero dentro de la alambrada, el pollino o sitio de excusado. El uniforme, pantalones de liencillo blanco y franjas azules horizontales, dos botones en
la bragueta y la blusa de la misma tela
provista de un bolsillo. Complementaban el “uniforme” los grilletes colocados
en los tobillos, lo que impedía moverse con rapidez a los presos. La comida,
granos no siempre en buen estado, plátanos sancochados y café aguarapado.
Unos oficiales amables y otros sargentones y cabos de preso que
sofocaban con la verga de toro el mínimo desliz de los presos políticos o comunes; estos llevaban
siempre la peor parte, porque eran homicidas, ladrones o en enchismados por
haberle dado a la lengua en demasía o por maldad del vecino o contertulio.
El presidio de Palenque con sus
vecinos los campamentos de El Coco y La China data de 1926, cuando se dio
comienzo a la carretera que uniría a El Calvario con Las Mercedes del llano, a partir de la troncal Calabozo – El Sombrero,
todas formando parte del proyecto nacional de vialidad del General Juan Vicente
Gómez y cuyas obras estuvieron a cargo
del Ingeniero villacurano Luís Eduardo
Power, descendiente de los próceres ingleses de la Independencia de los
Legionarios británicos que llegaron a Guayana y Apure en 1819 y por vía materna
su familia está emparentada con la del El Libertador. El presidio de Palenque
adquirió notoriedad a raíz de los sucesos de febrero -- abril de 1928 en
Caracas, fue su seno, fueron a dar dieciséis estudiantes universitarios caraqueños protestarlos
contra el régimen. Todo lo acaecido allí
fue llevado a libros como Fiebre, de Miguel Otero Silva, la carretera, de Nelson
Himiob y últimamente Aquí se viene a morir, una crónica
de Luís Eduardo Ramírez, que circulo en 1977.
La idea de la presencia de los presos
políticos jóvenes veinteañeros y otros de mayor edad, como los telegrafistas
que llegaron en 1930, junto a los presos comunes, era de construir la carretera
a través del llano, “se utilizaba el recurso humano sin erogarse dinero sino el de la
precaria manutención”.
En los años cuando estuvo en servicio
este presidio y se adelantaron los trabajos de la carretera, ocurrieron numerosas
muertes como consecuencia del paludismo,
la disentería, los maltratos y las muertes a tiros en intento de fuga hacia la
sabana abierta.
Que se conozca, fueron Jefes o
Directores de Palenque, en la década del veinte del siglo XX, los
Coroneles Amadeo Campero y Roberto
Torres Velasco y su segundo el Coronel Valera, Tachirenses. El Coronel Rodolfo
C. Piña, natural del Estado Lara, casado con la guariqueña Blanca Rodríguez
Zerpa, (hija de Eliseo Rodríguez y Carmen
Zerpa), la boda fue celebrada en
la Iglesia de Chaguaramas el 26 de diciembre de 1931 por Monseñor Arturo
Celestino Álvarez, Obispo de Calabozo.
Piña fue guerrillero antigomecista
junto con Maisanta, Alfredo Franco, Valentín Pérez y después fue Jefe Civil de
Apure. También figura entre ellos los Jefes de Palenque y personificado en Fiebre,
el Coronel José Clivonis Maldonado, Rosario de Cúcuta 1886 -- Maracay 1967); criado en el Táchira,
Miguel Otero Silva lo describe como un
déspota en su libro, pero años después
aclararía que solo como personaje, pues es fama que el Coronel Maldonado
llegó a permitir que algunos presos durmieran en casas de familias cercanas con
la obligación de presentarse muy de mañana al campamento. El Coronel Maldonado
casó en El Sombrero con Doña Ana Lucía
Hernández Gomare, (Bomare), descendiente de familias fundadoras de esa ciudad
guariqueña, con numerosa descendencia residenciada hoy en La Victoria y
Maracay.
LOS ESTUDIANTES EN PALENQUE.
Llegaron el 30 de noviembre de 1928,
procedentes de la Colonia Bolívar, en
Araira, Estado Miranda, calzaron uniformes y grilletes sesentones porque esa era la orden que tenían
los carceleros. Fueron ellos: Antonio
Anzola Carrillo, larense, llegó a ser Ministro de Educación; Eduardo Celis Saume, carabobeño, Rafael
Chirinos Lares, Presidente de la
Federación de Estudiantes Universitarios, fue Viceministro, Enrique García
Maldonado de Los Teques, Nelson Himiob, escritor y diplomático; Pedro Juliac,
médico, del Partido Comunista, Guillermo López Gallegos, abogado, José Antonio
Marturet, caraqueño, diplomático,
Inocente Palacios, por cuya sangría corre la misma de El
Libertador al descender de Don Bonifacio Palacios y Blanco hermanos de la madre de Simón Bolívar ; Ricardo
Razetti, comerciante y fotógrafo artístico, sobrino del sabio Luís Razetti ,
Antonio Sánchez Pacheco, tachirense,
Germán Stelling, Luís Felipe Vegas, Luis Villaba y Villalba, abogado y Profesor Universitario; Juan Gualberto
Yanes, caraqueño (1904 – 19779, médico traumatólogo y ductor de destacadas o figuras
en l especialidad desde el Hospital Vargas.
Varias veces hubo amago de asaltos a
Palenque por parte del General Emilio Arévalo Cedeño y otro golpe tramaron Ricardo Montilla y el Coronel Luís Felipe Hernández pero fue debelado. Inocente Palacios lo recuerda
así:”
Cuatro meses antes de liberarnos,
Arévalo Cedeño, aquél célebre General, especie de cuatrero que invadía a
Venezuela por el llano en la lucha contra Gómez, entra por el mismo llano en
una de sus correrías y como dijeron que era para liberarnos nos trasladan al pueblo de El Sombrero.
PERSEGUIDOS AYER, CARCELEROS DESPUÉS.
Entre los dirigentes estudiantiles o
quienes desde una posición más discreta pertenecieron a la generación del
28,(otros prefieren decir degeneración del 28), dando tres Presidente de la
República. Rómulo Betancourt, (Guatire
1908 –New York 1981). Raúl Leoni, (El Mantecal, Bolívar 1905 – New York 1972) que no fueron presos del gomecismo y Germán Suárez
Flamerich,(Caracas, abril 1907 – junio 1990) quien sí estuvo detenido en abril
de dicho año. Los dos primeros fueron electos Presidentes democráticamente, al
modo que prescribía la Constitución de 1961. Aunque Betancourt había sido Presidente defacto de la Junta
Revolucionaria de Gobierno desde 1945 a 1948, cuándo fue derribado el muy
democrático Presidente Isaías Medina
Angarita. Suárez Flamerich fue un Presidente títere impuesto por la
dictadura militar luego del asesinato del Presidente Carlos Delgado Chalbaud en
1950. Había tenido una discreta
Intervención en los sucesos de febrero de 1928
en Caracas y aparece en varias de las
fotos de la época. Aunque este último sirvió a un régimen despótico, no se le
conoció ningún atentado contra los derechos humanos. Un año después liberaron a
los presos y pasó a la historia el suceso.
ISLA DE
ARICHUNA.
En tiempos de Boves, la Isla de
Arichuna, donde se enviaba a las damas calaboceñas esposas de los mártires que
fusilaban en la Plaza Mayor de Calabozo, después de hacerlas bailar al son del PIQUIRICO,
alrededor de los cadáveres de
los maridos, allí morían nuestras honorables
matronas de hambre y víctimas de bandidos y salteadores propios del
lugar.
La Isla de Arichuna es una isla dentro
del río Apure, tal como la isla del vapor en el Orinoco.
Poco antes de la batalla de Urica,
1814, mató a todos los hombres de Cumaná y apresó a la madrasta y hermana de
Sucre; una de ellas ante aquél horror se suicidó lanzándose por el balcón de la
casa. Las damas de la familia de Sucre
se salvan de ser enviadas a Arichuna, gracias a la lanza de Zaraza que le
atravesó el pecho al pérfido pulpero.
AUTOR.
Ingeniero Luís Eduardo Viso González.
Fecha:
14 de febrero 2019.
Calabozo.
Estado Guárico. Venezuela.
E/mail:
l.viso@hotmail.com
Comentarios
Publicar un comentario